AULA 31

Bitácora de LITERATURA y LENGUA (… y otras "hierbas" educativas y sociales )

Halloween y la música clásica 30 octubre, 2013

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Muchos compositores de música clásica han hecho referencia a la muerte, a fantasmas y a brujas a través de sus obras, aquí ofrecemos una pequeña selección que incluye a Bach, Liszt, Prokofiev, Wagner…   Música tétrica, tenebrosa, fantasmal, cadavérica, espectral, visionaria, lúgubre y lóbrega, en definitiva ideal para escucharla en estas fechas de difuntos, de Hallowee, etc.   Escuchémosla:

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1.- La «Tocata y fuga en Re menor, BWV 565», es una pieza de música de órgano escrita por Johann Sebastian Bach en 1708. Es una de las obras más famosas del repertorio del órgano. Se hizo muy popular al ser incorporada la banda sonora de la película«Fantasía» de Walt Disney. La pieza está interpretada por Karl Richter.

http://www.youtube.com/watch?v=Zd_oIFy1mxM

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2.- «Night on the bare mountain» (Noche de San Juan en el monte pelado) es un poema sinfónico de Mussorgsky, inspirada en un cuento de Nikolái Gógol, en el cual un campesino presencia un aquelarre en el Monte Pelado, cerca de Kiev en la Noche de San Juan (equivalente a la Noche de Walpurgis). El compositor realizó unos apuntes en la partitura para ambientar mejor la música, haciendo referencia a rumores subterráneos de voces sobrenaturales; aparición de los espíritus de las tinieblas y de Chernabog (Satanás), glorificación de Chernabog y misa negra, sábado de brujas. A lo lejos suena la campana de una iglesia del pueblo, dispersando a los espíritus de las tinieblas. Después de la muerte de Mussorgsky, Rimski-Kórsakov orquestó y arregló esta partitura. Aquí se escucha en la interpretación de la Filarmónica de Nueva York, bajo la batuta de Leonard Bernstein, en 1987.

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3.-  El «Vals de Mefisto no.1 » es el más popular de los cuatro que compuso Franz Liszt (1811-1886), que aquí se escucha interpretado por el pianista canadiense André Laplante. El compositor se inspiro en un episodio de la obra «Fausto» de Nikolaus Lenau que transcurre transcurre en la taberna del pueblo y es de una naturaleza más bien erótica: Fausto y Mefistófeles entran en un bar donde se está celebrando una fiesta por una boda. Mefisto coge un violín de uno de los juglares, lo afina y entonces comienza a tocar una melodía frenética

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4.- «Danse Macabre Op.40», compuesta en 1874 por Camille Saint-Saëns (1835-1921), está basada en un poema de Henri Cazalis, que describe a la Muerte (con mayúscula) tocando el violín a media noche sobre una tumba. A sus ritmos acuden los esqueletos de los muertos para danzar. Es una viva melodía a ritmo de vals francés. La interpretación corre a cargo de Rachel Barton (violin) and Patrick Sinozich (piano).
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5.- «Así habló Zarathustra, Op. 30» es un poema sinfónico compuesto por Richard Strauss en el año 1896. El autor se inspiró en la obra homónima del filósofo Friedrich Nietzsche. La película «2001: Una odisea del espacio (1968) de Stanley Kubrick popularizó la fanfarria inicial, titulada «Amanecer. La interpretación corre a cargo deHerbert von Karajan al frente de la Filarmónica de Berlín.
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6.- Obertura que pertenece a «El holandés errante» o «El buque fantasma», una ópera romántica en tres actos con música y libreto de Richard Wagner, inspirado por las «Memorias del señor de Schnabelewopski», de Heinrich Heine. Se estrenó en Dresde, en la Hofoper, el 2 de enero de 1843. Wagner dijo en su autobiografía del año 1870 que él se había inspirado para escribir «El holandés errante» después de un tormentoso paso por el mar desde Riga hasta Londres en julio y agosto de 1839. La interpretación corre a cargo de Georg Solti.
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7.- «The Planets » (Los planetas) op. 32, es la obra más conocida del compositor inglés Gustav Holst y fue compuesta entre 1914 y 1918. Es una suite de siete movimientos a cada uno de los cuales Holst le dio el nombre de un planeta (y su correspondiente deidad en la mitología grecorromana). La obra trata sobre «las siete influencias del destino y componentes de nuestro espíritu». La interpretación corre a cargo del director James Levine, al frente de la Sinfónica de Chicago.
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8.- La «Danza de los caballeros» pertenece a una de las piezas más conocidas de Prokofiev, «Romeo y Julieta», ballet inspirado en la obra homónima de Shakespeare que se estrenó en Brno en 1938. La música narra el momento en el que Romeo y Julieta se conocen en una fiesta. El tono siniestro adelanta las conspiraciones y el trágico final de la historia. En el vídeo, la pareja es interpretada por Ángel Corella yAlessandra Ferri.
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9.- «Sueño de una noche de aquelarre», es el quinto movimiento de la «Sinfonía Fantástica» (1830) de (el título original, menos conocido, es «Un episodio en la vida de un artista»). Héctor Berlioz Con esta música el compositor francés, que escribió la obra inspirado por «Hamlet» de Shakespeare, «Fausto» de Goethe, el amor que sentía por la actriz escocesa Harriet Smithson (con quién finalmente se casó), realiza una celebración demoníaca (el sabbat o aquelarre), en la cual los sonidos de campanas mezclados con la música tétrica evocan a la muerte.
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10.-  Para terminar, repetimos con Wagner, ahora con la siniestra y lúgubre Marcha fúnebre y muerte de Sigfrido, incluida en «El ocaso de los dioses», la tercera jornada de la Tetralogía wagneriana «El anillo del nibelungo». La ofrecemos en una producción mítica, dirigida escénicamente por el recientemente fallecido Patrice Chéreau, para el Festival de Bayreuth de 1976. Un montaje que provocó un gran escándalo en la Colina Verde, y que después se convirtió en un icono. Contó además con otro protagonista de excepción en el foso, el director y compositor francés, Pierre Boulez. Un tándem irrepetible.
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HALLOWEEN Y LA LITERATURA 31 octubre, 2010

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Desde la cultura celta se decía que en la noche de Halloween -31 de octubre-, la puerta que separaba el mundo de los vivos del “Más Allá” se abría y los espíritus de los difuntos hacían una procesión en los pueblos en los que vivían. En esa noche los espíritus visitaban las casas de sus familiares, y para que no les perturbasen, los aldeanos debían poner una vela en la ventana de su casa por cada difunto que hubiese en la familia.  Un año más, y por culpa de la tradición norteamericana,  en muchas partes del mundo esta leyenda cobrará de nuevo vida y miles de personas, sobre todo niños y adolescentes, saldrán a la calle disfrazados de esqueletos, vampiros, monstruos y toda clase de seres pesadillescos. Pero Halloween es un festejo tan especial y singular, que a lo largo de la historia ha quedado asimismo plasmado en el cine y la literatura. Películas tan exitosas como ‘Pesadilla antes de Navidad’, ‘Sleepy Hollow’ y, cómo no, toda la terrorífica saga de ‘La Noche de Halloween’, son un buen ejemplo.

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Pero nosotros nos centraremos en la LITERATURA clásica, la de toda la vida, y para ello hemos rastreado en la red. Para empezar, uno de los subgéneros más exitosos dentro del terror: los relatos de vampiros. Y en primer lugar, como no podía ser de otra forma, uno de los libros más famosos de la literatura universal, el imprescindible Drácula (1897) deBram Stoker, fuente de inspiración de películas, series de televisión, cómics, etc. El joven procurador Jonathan Harker viaja a Transilvania para cerrar un negocio inmobiliario con el conde Drácula. Poco a poco, Harker será testigo de hechos extraños en el sombrío castillo en el que se aloja y empezará a desconfiar de la naturaleza de su anfitrión. Drácula no fue la primera historia sobre vampiros que se escribió. Bram Stoker se inspiró en autores que le precedieron como Polidori, Charles Nodier, Téophile Gautier y Sheridan Le Fanu, entre otros. De este último es Carmilla (1872), una de las primeras mujeres vampiros.

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Lo cierto es que la literatura del siglo XIX está llena de grandes títulos. Por ejemplo, Frankenstein (1818), de Mary Shelley, la historia de un estudiante de medicina que insufla vida a una criatura aberrante creada a partir de trozos de cadáveres. O las Narraciones extraordinarias, de Edgar Allan Poe, una antología de relatos estremecedores que el autor estadounidense fue escribiendo a lo largo de los años. Títulos de sobra conocidos, como Los asesinatos de la calle Morgue, El gato negro, El pozo y el péndulo, Berenice, El corazón delator o Ligeia, entre otros. Y después de Poe, tres escritores británicos con tres de sus mejores obras: Robert Louis Stevenson y El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde (1886),  Arthur Conan Doyle y El sabueso de los Baskerville (1901),  El fantasma de Canterville, de Oscar Wilde o El fantasma de la ópera, de Gaston Leroux ( 1910 ).

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Otro de los subgéneros más notorios es el cuento de fantasmas, donde encontramos auténticas joyas del terror como Ligeia (1838) de Edgar Allan Poe, El Guardavías (1866) de Charles Dickens, La puerta abierta (1882) de Margaret Oliphant, La mujer alta de Pedro Antonio de Alarcón, Otra vuelta de tuerca (1898) de Henry James o La habitación de la torre (1912) de Edward Frederic Benson.

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Dancing Skeletons

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Dentro de lo fantástico, una historia archiconocida como La leyenda de Sleepy Hollow (1820) de Washington Irving, que narra las singulares correrías del jinete sin cabeza; El horla (1886) de Guy de Maupassant, en el que su protagonista nos cuenta en forma de diario la angustia que siente al creer que un ente invisible ha invadido su vida; El hombre de la arena (1816) de E.T.A. Hoffmann, basado en el personaje popular que lanzaba arena a los ojos de los niños para que se durmieran, el cual atormenta al protagonista de la historia; Una voz en la noche (1907) de William Hope Hodgson, inquietante historia de un náufrago que se acerca a un barco en medio de la oscuridad; La hija de Rapaccini (1846) de Nathaniel Hawthorne o Grillos (1960) de Richard Matheson. En la línea de lo mágico, mezclado con lo tradicional, no podemos olvidar el excelente La pata de mono (1902) de W.W. Jacobs, al igual que El pueblo blanco (1899) de Arthur Machen, en el que una muchacha es iniciada en los ritos de un extraño pueblo que se caracteriza por la blancura de su piel.

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Nos queda el subgénero del horror, magistralmente cultivado por autores como Edgar A. Poe en Berenice (1835), Ambroce Bierce en La ventana tapiada (1891), Algernon Blackwood en El Wendigo (1910), H.P. Lovecraft en La sombra de Innsmouth (1931), Clark Ashton Smith en El regreso del brujo (1931) o Henry Kuttner con Las ratas del cementerio (1936).  Y para recalar en nuestra propia literatura, un relato de corte medieval, enmarcado en la misma Noche de difuntos, para los más nostálgicos: El Monte de las Ánimas (1864) de Gustavo A. Bécquer.

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Dos autores repiten en nuestra lista. El primero es H. P. Lovecraft con En las montañas de la locura (1931) y Los mitos de Cthulhu, aunque esta se trata de una obra colectiva en realidad, que incluye también relatos de otros autores como Lord Dunsany, Ambrose Bierce, Robert E. Howard, Clark Ashton Smith, Henry Kuttner, Arthur Machen y Algernon Blackwood… El otro es Richard Matheson, autor estadounidense al que debemos Soy Leyenda (1954) y La casa infernal (1971), entre otros títulos. Muchos conocerán el primero por la adaptación cinematográfica de 2007, protagonizada por Will Smith, y que cuenta la historia del último superviviente humano de la ciudad de Los Ángeles en un futuro postapocalíptico, después de que una plaga bacteriológica convirtiera a la población en vampiros. El segundo libro propuesto, La casa infernal, narra los espeluznantes acontecimientos de una investigación paranormal en una casa encantada.

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De la siguiente propuesta, el propio Lovecraft la consideró «una obra maestra de verdadera pesadilla, cuyos elementos generales de corte gótico están condimentados con un cúmulo de rasgos macabros».Se trata de El Monje (1796), de Matthew Gregory Lewis, otro de los primeros títulos de la literatura gótica, protagonizado por Ambrosio, un monje español tentado por el demonio y condenado a muerte por la Inquisición, que  consigue escapar a cambio de vender su alma al diablo.  Otro ejemplo de magnífica novela de terror, conocida por el gran público por su adaptación al cine, es El exorcista (1971), de William Peter Blatty, la historia sobre los intentos del Padre Lankester Merrin por dilucidar si lo que sufre la pequeña Regan McNeil es una enfermedad psiquiátrcia o una posesión demoníaca.

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Y para finalizar, no podíamos olvidar a uno de los maestros del género de terror del siglo XX: Stephen King. Entre un montón de escalofriantes títulos firmados por él (El Resplandor, It, La zona muerta, Cementerio de animales…), nos quedamos con El misterio de Salem’s Lot, su segunda novela, escrita en 1975, que narra los terribles acontecimientos vividos por un escritor en un pequeño pueblo invadido por el horror. Bueno, y esta lista podría completarse con muchos más títulos, pero lo importante es constatar la fuerza y vigencia de un género que cada año, por estas fechas de Halloween, resucita como no podía ser de otra manera. Así que a aprovisionarse de crucifijos, dientes de ajo y conjuros para esquivar la presencia de toda esta fauna de espíritus vivientes, zombies, brujas, vampiros, diablesas, y demás personajes que os esperan esta noche cuando dobléis la esquina de cualquier calle de vuestra ciudad.

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Drácula

Drácula, de Bran Stoker

Frankenstein, de Mary Shelley

.Por último, dos cuentos clásicos cuya lectura recomendamos:

El gato negro, de Poe:  http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/poe/gato.htm

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El extraño, de Lovecraft:  http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/lovecraf/extranyo.htm

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Una antología del cuento de terror:  http://www.slideshare.net/anaxipredo/antologia-de-los-cuentos-de-terror-i

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Una visita a la wikipedia, para ver el apartado “cuentos de terror”:  http://es.wikipedia.org/wiki/Cuento_de_terror

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Y una antología moderna de microrrelatos de terror:  Nocte de Difuntos

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¡Leedlos  ahora para revivirlos  en el “Más allá …!

¡Felices pesadillas!

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P.D:  Enlazad con estas páginas interesantes: http://elestablodepegaso.blogspot.com/2008/10/halloween-literatura-y-tradiciones.html

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http://ecodiario.eleconomista.es/cultura/noticias/831839/10/08/Los-diez-grandes-Hallowen-de-la-Historia-de-la-Literatura-de-Terror.html

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http://a5.video2.blip.tv/9090006945334/Estimadolector-EstimadoLector13NochesParaHalloween615.pdf

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La serie Crepúsculo

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Sobre vampiros

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Y una aproximación al cine fantasmal:   http://www.hoycinema.com/actualidad/noticias/halloween-2013-clasicos-del-cine-20131022-759238.html

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VIDEO LITERARIO-CINEMATOGRÁFICO http://www.rtve.es/alacarta/videos/pagina-2/pagina-2-especial-halloween/1238332/

 

“E LA NAVE VA” (LA EDUCACIÓN PÚBLICA) 31 octubre, 2012

Filed under: V A R I O S — ciervalengua @ 11:26 pm

Relajad vuestro ánimo y disfrutad de la música de este video

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CRÓNICA  PARA  LEER  EN  LA  NOCHE  DE  HALLOWEEN:

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En estos días en que nuestras aulas se plagan de máscaras ( personas, prósopon) y disfraces de cadáveres y muertos vivientes con sus múltiples heridas y cicatrices, con sus vendajes sangrantes y sus calabazas (sic) pedagógicas,  cuando en clase interpretando nuestro papel docente ( unos de zombies totales, otras de brujas tétricas, de hombres lobo, chupacabras – de éstos suele haber bastantes-, fantasmones, payasos macabros, enfermeras-vampiresas, perrunas Cruelas de Vil,  maestras del exorcismo, momias de despacho, muñecos Chukys a pilas, dráculas con halitosis… ) vemos alguna película o video sobre el tema, resulta que ayer llegó a nuestros oídos un rumor, sólo un rumor.

Se-dice-se oye-se-cuenta que el maestro Fellini ha resucitado y se le ha aparecido a algún que otro compañero-a para contarle y descifrar, por fin, el secreto mejor guardado de la historia del cine, el final de una de sus películas clave: “E la nave va”   (pinchad aquí, o mejor ¡hincad el diente y succionad fuerte!).

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En esta maravillosa y poética película ( ¡Bienvenidos a bordo! ),  una serie de pasajeros de un barco están abocados a un final común, cuyo desenlace todos pueden entrever. Unos desde  la sala de máquinas   y otros desde el puente de mando;  unos destilando la mejor de las músicas con instrumentos muy delicados** (alumnado)  y otros durmiendo o agonizando en sus minúsculos camarotes ( ¡siempre, Marx! ), el caso es que todos van en el mismo barco, todos navegan hacia el mismo destino, todos llegarán a algún puerto (aunque algunos se van quedando en el camino, en el ínterin de la trayectoria) o por lo menos ese es su deseo.

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En estos días de Halloween, a veces las peores pesadillas incluso echan a andar, van surcando nuestros días, presentándose en cubierta y tomando cuerpo disfrazadas de leyes educativas que nos conducen a un auténtico “Wertedero” donde campa a sus anchas un tal Mariano-manos-tijeras, o se maquillan reiteradamente de programas de “calidad?/cantidad” para evitar un fracaso escolar que amenaza la estabilidad de nuestra nave, mientras una gran diva de la ópera ( una tal Pilar-no-sé-qué, ¡otra de tantas chupacabras! ) entona una música de réquiem en nuestra película.  “El barco” de nuestro sistema educativo público, como el de la serie de televisión, hace aguas casi en su totalidad ( reformas educativas sin consensuar, fracaso escolar, PISA, derroches sin fin,  promesas incumplidas, falsos enfoques, nuevas propuestas…).

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Y en este punto de la trayectoria, cuando la noche se enseñorea de nuestra nave y por tanto en el horizonte se confunde el cielo y el mar, cuando se vislumbran a lo lejos las jambas del Averno, nuestra nao se bifurca en una doble estela y nos propone el “trato o truco” en que se resume esta fiesta de hoy:  por un lado, a lo lejos, se oye el ¡rememos juntos!, ¡unamos esfuerzos!, y por otra, una cadavérica voz entona el  insolidario ¡Sálvese quien pueda!.

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Próximo puerto:   ¡Costa Concordia!,     ¡S.O.S.!,       ¡Naufragio seguro!,     ¡Socorro!

(Voz en off, desde ultratumba )       … ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja!        ¡Etimets  sasuro!      ¡Etimets  sasuro!   

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Nota.:  ¡ Cualquier parecido con la realidad es pura r…!

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** No sé si alguno de vosotros ( ¡los grumetes por supuesto, no! ) recordará un fragmento de  E la Nave Va  en el que dos viejecitos, a la sazón maestros de canto, junto con un poeta esperpéntico, entonan una dulce melodía sirviéndose para ello de varias hileras de copas de cristal llenas de agua a distintos niveles. Efectivamente, es una de mis escenas favoritas de toda la historia del cine. Les quiero dedicar a nuestros  compañeros Gabriel, Santi y José Luis Lastre este enlace.

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